Descripción
La historia de la Iglesia Húngara de la Santísima Trinidad está estrechamente ligada a la historia de la inmigración húngara en el noroeste de Indiana. Hacia la década de 1890, las acerías y fábricas de East Chicago y las ciudades industriales cercanas —Hammond, Whiting e Indiana Harbor— atraían a un número cada vez mayor de trabajadores húngaros. La comunidad, en rápido crecimiento, pronto se dio cuenta de que, para preservar su identidad y su vida religiosa, era necesaria una parroquia católica húngara independiente.
Los primeros pasos para la organización de la parroquia se dieron el 4 de julio de 1904, cuando los húngaros de la zona se reunieron en la casa de Stephen Farkas para decidir la fundación de su propia iglesia. El trabajo organizativo dio rápidamente sus frutos: en 1906 se constituyó oficialmente la Parroquia Húngara Católica Romana de la Santísima Trinidad y, el 11 de noviembre de ese mismo año, se colocó solemnemente la primera piedra de su iglesia. La iglesia se consagró al año siguiente, el Domingo de la Santísima Trinidad de 1907. Su primer párroco permanente fue el monje benedictino Oszkár Szilágyi, quien llegó a East Chicago en la víspera de Navidad de 1907 para organizar la vida pastoral de la comunidad húngara, que crecía rápidamente.
Sin embargo, la primera iglesia no tuvo una vida muy larga. La parroquia sufrió graves reveses en los primeros años, ya que su iglesia fue víctima de dos incendios. No obstante, los feligreses dieron muestras de una extraordinaria unión. Con sus donativos y su trabajo manual, comenzaron la construcción de una nueva iglesia. La primera piedra de la iglesia que aún hoy se conserva se colocó el 30 de mayo de 1920, y su consagración tuvo lugar el 22 de mayo de 1921. Este edificio se convirtió en uno de los centros espirituales y culturales más importantes de la comunidad católica húngara del noroeste de Indiana.
El desarrollo de la parroquia queda bien reflejado en el hecho de que en 1922 abriera su propia escuela primaria, que en poco tiempo se convirtió en la institución educativa de referencia para las familias húngaras de la zona. A finales de la década de 1920, la parroquia contaba con unas 480 familias, y la escuela acogía a cerca de 350 alumnos. La vida religiosa se vio enriquecida por numerosas asociaciones: entre otras, funcionaban la Cofradía del Rosario, la Asociación del Altar, la Sociedad del Santo Nombre y la comunidad de los Hijos de María. La iglesia se convirtió en el hogar espiritual no solo de los católicos húngaros de East Chicago, sino también de los de Hammond, Whiting e Indiana Harbor.
En la segunda mitad del siglo XX, como consecuencia del progresivo descenso de la inmigración húngara y de la asimilación, el número de feligreses de la parroquia disminuyó lentamente; a pesar de ello, conservó su carácter húngaro. El padre Alfonz Skerl se convirtió en una figura clave en la historia de la parroquia, ya que, desde 1971, atendió a los fieles durante casi medio siglo. Durante su labor pastoral, la iglesia siguió siendo uno de los últimos bastiones importantes de la vida católica húngara en Estados Unidos. La comunidad recibió la visita de varias personalidades eclesiásticas destacadas: en 1991 y 1996 la visitó el obispo Attila Miklósházi SJ, y en 2004 Péter Erdő también celebró una misa en la iglesia. La parroquia celebró en 2006 el centenario de su fundación, ocasión en la que incluso el Congreso de los Estados Unidos rindió homenaje al servicio centenario de la comunidad húngara.
Esta historia de más de un siglo llegó finalmente a su fin en 2016. Debido a la importante disminución del número de fieles y a las dificultades de mantenimiento, la Diócesis de Gary suprimió la parroquia y el 23 de octubre de 2016 se celebró la última misa solemne. Al mismo tiempo, tras 46 años de servicio, el padre Alfonz Skerl también se jubiló. La parroquia dejó de existir y sus registros y documentos pasaron a formar parte del archivo de la Diócesis de Gary, donde aún hoy pueden consultarse.